martes, 28 de febrero de 2012

Justicia y moral


Hoy al ver las noticias se me caía "el alma a los pies", me gustaría que no me pasara todos los días, pero es prácticamente imposible. 

España esta jodida, pero no solo económicamente, si no en diversas facetas. 

Me gustaría ver los presupuesto que se van a presentar en las próximas semanas en Bruselas, me gustaría saber cuales van a ser los próximos recortes y me gustaría que mi país no me diera vergüenza. 
Para mí España esta jodida en dos facetas básicas, a parte de la crisis económica que todos conocemos, una es la faceta judicial, y la otra es la faceta moral.

Cuando pienso en la justicia en España me siento engañada, (como muchos otros supongo), cuando empecé a entender lo necesario que el pilar judicial dentro de un país, empecé a dudar del nuestro, y es que una de las mayores virtudes de la justicia es que teóricamente es ciega. 
Esto, evidentemente no es algo que pase ni de lejos en este país, tengo muchísimas ganas de que la justicia actúe sin mirar a quien se dirige, que actúe contra los políticos corruptos que recortan al pueblo los derechos que tantos años y esfuerzos les han costado conseguir, que los ladrones sean de la familia que sean paguen sus deudas económicas y con la sociedad, pero evidentemente mis ganas no van a conseguir que esto cambie, me pregunto cómo podría hacerse.

La otra faceta jodida como la he llamado es la moral, no quiero meterme en la moral de cada persona, ya que cada individuo tiene las razones que tiene para tomar una clase de decisiones o actuar de una forma u otra, me refiero a la moral social, algo mucho más amplio que se construye entre todos, algo que según mi parecer esta también en crisis. Las personas que vivimos en este país estamos "dotados" de un "picaresca" que muy a menudo se vuelve en nuestra contra, porque aunque quizás personalmente en un momento determinado pueda beneficiarios individualmente no nos solemos parar a pensar en lo que lo que hacemos podría afectar a nuestra sociedad, comunidad, o grupo. Esto se da en todas las clases sociales y en gente con mucho y poco poder, como siempre, los que tienen más poder suelen ser los que hacen más daño. No tengo más que decir a esto, a parte de que me gustaría invitar a reflexionar a todo el que lea este texto, pues lo que queremos cambiar del mundo y de los demás tenemos que empezar por cambiarlo de nosotros mismos. 

martes, 21 de febrero de 2012

Empezamos con el miedo



Tengo miedo, en estos últimos tiempos el miedo me invade con normalidad, y no lo comprendo, no se cómo y porqué tengo miedo, si al fin y al cabo soy una persona "normal", tengo mis ideas, es cierto, como todos, pero nunca me he identificado como alguien radical en ellas, ni como alguien que no tolere las ideas de los demás. Entonces, ¿por qué tengo miedo?.

Mi situación personal no es algo único en este país, soy becaria, en dos empresas, y con estos dos trabajos (40 horas /semanales) mi sueldo mensual asciende a la cantidad de 400 euros, tengo 25 años, y evidentemente con esos ingresos tan desorbitados vivo en casa de mis padres. Estoy formada, tengo un grado superior y un master, pero nadie me da oportunidades reales, es más en las dos becas mencionadas antes no estoy dada de alta si quiera en la seguridad social, la verdad es que ahora que lo pienso no se cómo tendré que declarar esto a hacienda, pero supongo que no pasará nada, por que a la gente se le olvida muy usualmente declarar cosas a hacienda, y por lo visto, no pasa nada. Es curioso, estoy bastante segura de que yo tengo más miedo a hacienda que muchos otros que deberían de ir temblando a hacer la declaración, pero bueno, eso es otro tema, aun que también esta relacionado con mi miedo. 

Ultimamente tengo miedo por un ser querido, esta enfermo, algo que no es raro en la sociedad actual, pero no solo por su enfermedad tengo miedo, o por las consecuencias que esta pueda traerle, tengo miedo de que no se le trate como debería, que le quiten algo que como todos, ha estado pagando toda la vida, algo que es un derecho básico y que le corresponde, tengo miedo, de que a mi ser querido no se le de la atención que se merece por ahorrar en cosas en las que deberíamos invertir.

Hoy me asalta el miedo de nuevo, al ver como los policías valencianos aporrearon a jóvenes estudiantes por pedir calefacción en su instituto, me pregunto cuántas horas de calefacción se podrían pagar con el sueldo de esos policías, me pregunto quien les a dado la orden de atacar a menores que se manifestaban pacíficamente con todo su derecho, y me pregunto si algún día esos policías tendrán represarías por lo que les han hecho a los estudiantes, pero lo que más miedo me da es que como a mi, el miedo se haga presa de las personas que han sufrido esa injusticia, porque yo tengo miedo, pero lo que más miedo me da es que lo tengamos todos, porque aun que con miedo, hay que seguir adelante.